Ver una Necesidad, Construir un Sueño
Irma Arribas atiende a una clienta en su salón de Little Rock, donde su pasión por servir a los clientes sigue siendo el pilar de su trabajo.
(Fotos por Marshall Deree)
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Los negocios exitosos suelen comenzar al identificar una necesidad. Cuando la emprendedora Irma Arribas llegó a Little Rock en 2005, no tenía planes de abrir otro salón de belleza. Antes de tomar esa decisión, quiso averiguar si la creciente comunidad latina de la ciudad realmente necesitaba uno.
Para encontrar la respuesta, Arribas preguntó dónde se reunían la mayoría de las familias hispanoparlantes los domingos. Visitó la iglesia, observó a la comunidad y rápidamente se dio cuenta de que existía una oportunidad.
“Pensé: ¡Esto es una emergencia! Todos necesitan un corte de cabello ", recuerda Arribas. “Fue entonces cuando comencé a planear la apertura del salón”.
Esa observación dio origen a la apertura de “Nueva Imagen”. Según Arribas, cuando solicitó la licencia para operar su salón, la Junta Estatal de Cosmetología y Barbería de Arkansas le informó que Nueva Imagen era el primer salón de belleza de propiedad latina en Little Rock. Más de 20 años después, el negocio continúa sirviendo a la comunidad, a pesar de que la industria de la cosmetología se ha vuelto cada vez más competitiva.
Arribas afirma que identificar una necesidad del mercado fue solo el primer paso. Construir un negocio duradero requiere disciplina, constancia y ganarse la confianza de los clientes todos los días. Para ella, una de las formas más importantes de lograrlo es respetando el tiempo de las personas.
“El éxito comienza con la responsabilidad”, afirma Arribas. “Sé puntual, sé responsable y no dejes que el trabajo de hoy se acumule para mañana. Cuando las cosas se acumulan, resolverlas se vuelve mucho más difícil”.
Antes de abrir su salón, Arribas completó la formación necesaria para obtener su licencia como cosmetóloga en Estados Unidos. Estudió en Parisian Beauty School, en Hackensack, Nueva Jersey, cumplió con las horas de capacitación requeridas y aprobó el examen estatal antes de iniciar su negocio.
A lo largo de los años, más de una decena de estilistas que comenzaron su carrera en Nueva Imagen han abierto sus propios salones. Lejos de verlos como competencia, Arribas continúa brindándoles orientación y consejos cada vez que se lo solicitan.
Para Arribas, el éxito no se mide únicamente por el tiempo que un negocio permanece abierto, sino también por las relaciones que se construyen a lo largo del camino y por la disposición de ayudar a otros a alcanzar sus propias metas.